La taseografía — del francés tasse (taza) — es el arte de interpretar el residuo dejado en una taza después de beber café o té. El bebedor consume la bebida, luego invierte la taza sobre su plato, la rota y deja que los posos se asienten en patrones.
El lector interpreta los símbolos formados por los posos: animales, letras, formas geométricas y formas atmosféricas llevan significados establecidos. La posición en la taza importa — los símbolos cerca del borde se relacionan con el futuro cercano, los del fondo indican eventos lejanos.
La lectura de café — especialmente del café turco o griego — se extendió por el Imperio Otomano y el Mediterráneo desde el siglo XVII.