La astrología médica sostuvo durante siglos que los planetas no solo moldean el carácter, sino también las vulnerabilidades del cuerpo. Se entendía que cada planeta gobernaba ciertos órganos, fluidos y tendencias temperamentales, y cuando ese planeta caía bajo tensión en el tema natal o por tránsito, podían aflorar las debilidades correspondientes. Este sistema, registrado por Julevno y traducido por E.N. Kondratkovskaya en la revista Izida, ofrece un mapa planeta a planeta de la enfermedad.

Saturno y las enfermedades lentas
Saturno gobierna lo lento y lo duro: problemas de oídos y dientes, fiebres persistentes, tuberculosis, temblores, reumatismo, ictericia, hidropesía y apoplejía. Saturno en cuadratura estrecha con Marte en el tema natal se leía como señal de riesgo de epilepsia. La cualidad fría y seca del planeta condensa y endurece lo que debería fluir.
Júpiter, Marte y el calor
Júpiter rige los pulmones y la sangre: pleuritis, ataques pulmonares, dolencias de la columna y trastornos sanguíneos en estados febriles, especialmente cuando la energía expansiva de Júpiter se vuelve excesiva. Marte, en contraste, produce calor y violencia: ictericia, tifus, migrañas, forúnculos, escarlatina, enfermedades contagiosas, quemaduras, cálculos de vejiga y riñón, y heridas.
Sol, Venus y Mercurio
El Sol ilumina e inflama: úlceras, enfermedades del cerebro y el corazón, debilidad ocular, convulsiones. Venus toca lo generativo y lo fluido: trastornos reproductivos, enfermedades renales y uterinas, venéreas, hernias, diabetes. Mercurio gobierna el sistema nervioso en su totalidad: pérdida de memoria, tartamudeo, alucinaciones, toda forma de ataque nervioso, gota de manos y pies.
La Luna y los planetas exteriores
La lista de la Luna es la más extensa: apoplejía, enfermedades de vejiga, hidropesía, reumatismo, irregularidades menstruales, gota articular, trastornos digestivos, enfermedades oculares, convulsiones, anemia y locura en sus múltiples formas. Los planetas exteriores añaden sus notas: Urano produce enfermedades súbitas por cambio rápido de temperatura; Neptuno perturba desde dentro: discordia interna, irritación nerviosa y enfermedad cerebral sin causa exterior clara.
El sistema hoy
Este marco se usaba no para reemplazar la medicina, sino junto a ella: para elegir el momento del tratamiento, identificar causas profundas y comprender por qué la misma enfermedad se manifestaba de forma distinta en personas distintas.