La isopsefia — del griego isos (igual) y psephos (guijarro, usado para contar) — es el equivalente helénico de la gematría. Cada letra del alfabeto griego lleva un valor numérico, y los practicantes los sumaban para encontrar palabras o frases de igual valor, interpretando la equivalencia como verdad oculta.
La isopsefia fue ampliamente usada en la antigua Grecia y Roma para propósitos oraculares, hechizos amorosos y comentario político. Los escritores incrustaban significados isopséficos en poesía e inscripciones, creando capas legibles solo para los iniciados.
La práctica influyó en la numerología cristiana primitiva, incluyendo interpretaciones del número 666 en el Apocalipsis.