La catoptromancia (del griego katoptron, espejo) aprovecha la tendencia mental a ver patrones en campos visuales ambiguos. Los practicantes miraban fijamente un espejo a la luz de velas hasta que el reflejo se difuminaba y aparecían visiones: rostros, escenas, formas simbólicas. En la antigua Grecia, los espejos se sumergían en fuentes sagradas; los enfermos los miraban para obtener visiones diagnósticas. Los magos renacentistas pulían discos de obsidiana y metal.
Espejo y reflexión
Catoptromancia
Adivinación mirando fijamente en un espejo, metal pulido o superficie reflectante para recibir visiones. Una de las tradiciones de escrutinio más antiguas.
“El espejo no muestra lo que es, sino lo que el observador está preparado para ver.”
Seguridad
Práctica segura