La aritmomancia — del griego arithmos (número) y manteia (profecía) — sostiene que los números son el lenguaje oculto del cosmos. Reduciendo nombres, fechas de nacimiento y palabras significativas a sus esencias numéricas, el practicante descubre las fuerzas que gobiernan la vida de una persona.
El sistema asigna a cada letra un valor numérico y los suma hasta obtener un dígito raíz. Este dígito se interpreta mediante correspondencias planetarias: cada número del 1 al 9 rige un cuerpo celeste con cualidades específicas de fortuna, personalidad y destino.
La aritmomancia se diferencia de la numerología moderna en su marco astronómico más antiguo, donde conocer tu planeta rector era central para comprender tu destino.